Terapia de Pareja

Recuperar la relación o recuperarme yo primero

Después de una infidelidad, muchas parejas entran en una tensión difícil de nombrar. Mientras una parte quiere reparar la relación lo antes posible, la otra parece tomar distancia y enfocarse en sí misma. Esto suele interpretarse como frialdad.Como desinterés.A veces, como egoísmo. Pero no necesariamente es eso lo que está ocurriendo. La herida cambia el ritmo Una infidelidad no solo rompe acuerdos.Desorganiza emocionalmente a quien fue herido.Aparecen dudas, inseguridad, hipervigilancia, necesidad de entender lo ocurrido y, sobre todo, una sensación de pérdida de seguridad. En ese contexto, es común que la persona necesite primero estabilizarse internamente antes de poder volver a involucrarse en la relación. No es una decisión estratégica. Es una respuesta del sistema emocional. No es distancia, es regulación Cuando alguien se cae de la bicicleta, primero atiende la herida. Después levanta la bici. En la relación ocurre algo similar. Después de una traición, muchas personas necesitan regularse antes de intentar reconstruir el vínculo. Tomar espacio, pensar, procesar, poner límites o enfocarse en sí mismos puede ser parte de esa regulación. Esto no significa que no quieran la relación. Significa que aún no se sienten seguros dentro de ella. El problema no es solo lo que pasó, sino el momento en que cada uno está Aquí es donde muchas parejas se estancan. Uno busca avanzar. El otro necesita detenerse. Uno quiere respuestas rápidas. El otro apenas está entendiendo lo que siente. No es que uno esté bien y el otro mal. Están en momentos distintos del proceso. Y cuando esos tiempos no se comprenden, aparecen más conflictos. La reparación no se puede forzar Intentar reconstruir la relación sin que exista una mínima sensación de seguridad suele generar más presión que avance. La reparación no empieza cuando alguien lo decide.Empieza cuando quien fue herido comienza a sentirse menos vulnerable dentro del vínculo. Por eso, más que insistir en “volver a estar bien”, el foco necesita ponerse en crear condiciones de seguridad: – coherencia entre lo que se dice y se hace – apertura para hablar de lo ocurrido sin evasión – respeto por los tiempos emocionales – disposición real a comprender el impacto causado A veces no es falta de amor Cuando los tiempos no coinciden, muchas parejas concluyen rápidamente que algo se rompió definitivamente. Pero en muchos casos, no es falta de amor.Es falta de seguridad. Y la seguridad no aparece de inmediato después de una herida.Se construye. Un punto de partida diferente Si estás en una relación atravesada por una infidelidad y sientes que van en ritmos distintos, quizá no se trata de presionar para avanzar más rápido. Quizá se trata de entender en qué momento está cada unoy trabajar desde ahí. Porque recuperar la relación y recuperarse a uno mismono son procesos opuestos. Pero sí tienen tiempos distintos.

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