¿La venganza puede ayudar a superar una infidelidad?
10 de junio de 2023
Después de una traición, el impulso de venganza es completamente humano — querer que el otro sienta aunque sea una fracción de lo que tú sientes. No hay nada de malo en sentir ese impulso.
El problema no es sentirlo — es actuarlo. La venganza casi nunca reduce el dolor; casi siempre lo prolonga, porque mantiene toda tu energía enfocada en el otro, no en tu propia reconstrucción.
En terapia breve centrada en soluciones no se trata de reprimir el impulso, sino de redirigir la energía que hay detrás de él. Ese impulso tiene información valiosa: dice que sientes que se cometió una injusticia real, y eso es cierto. La pregunta es qué hacer con esa energía que sí te sirva.
Pregunta milagro: imagina una versión de ti, unos meses adelante, que canalizó esa energía en reconstruirse a sí misma/o en vez de en el otro. ¿Qué logró esa versión que la venganza nunca te habría dado?
Escala: ¿qué tanto de tu energía esta semana se fue hacia pensar en el otro, versus hacia ti mismo/a, del 1 al 10? No hay número correcto — solo es información útil.
La próxima vez que sientas el impulso, en vez de actuarlo, pruébalo como pregunta: ¿qué necesito ahora mismo para sentirme mejor yo, sin que dependa de lo que le pase al otro?
El programa Reconstruyendo mi Autoestima tras la Infidelidad te da un espacio estructurado para canalizar esta energía en tu propia reconstrucción, no en una guerra con quien te traicionó.
Da el siguiente paso con un programa estructurado de 5 sesiones.