Cómo proteger a tus hijos mientras atraviesas este proceso
24 de enero de 2024
Cuando hay hijos de por medio, la primera preocupación después de una infidelidad suele ser: ¿cómo evito que esto les afecte? Es una preocupación válida, y la buena noticia es que no depende de que tú y tu pareja ya tengan resuelta la relación.
Los hijos no necesitan que les expliques los detalles de lo que pasó. Necesitan ver adultos que, aunque estén procesando algo difícil, siguen siendo estables y presentes para ellos — eso se construye desde tu propio proceso individual, no desde una conversación de pareja perfecta que quizás todavía no existe.
Fomentar valores como la lealtad o la honestidad en los hijos no se hace con discursos — se modela con comportamiento observable. Y ese comportamiento empieza contigo, en cómo manejas tu propia situación, no en lo que le digas al otro que haga.
En terapia breve centrada en soluciones, la pregunta útil no es "¿cómo arreglo esto para que mis hijos nunca se enteren?" — eso rara vez es realista. La pregunta es: ¿qué necesito trabajar en mí para poder estar presente y estable para ellos, sin importar en qué punto esté la relación con mi pareja?
Piensa en una excepción: un momento reciente en el que, a pesar de todo, lograste estar presente para tus hijos sin cargarles tu proceso. Esa capacidad ya existe en ti, y se puede fortalecer.
El siguiente paso pequeño no es una gran conversación familiar — es cuidar tu propio proceso esta semana, para tener más capacidad de estar presente mañana.
Reconstruyendo mi Autoestima tras la Infidelidad y Reparando el Daño que Causé te dan el espacio individual para procesar esto — y entre más estable estés tú, más protegidos estarán ellos, sin necesidad de que la relación ya tenga una respuesta definitiva.
Da el siguiente paso con un programa estructurado de 5 sesiones.